EL Observador

10:47 hrs. Martes 23 de abril de 2013 Sabrina Arroyo Weckesser

Máquinas tragamonedas, una adicción con destreza

En el último tiempo me ha llamado mucho la atención la cantidad de nuevos locales con máquinas tragamonedas que han aparecido, especialmente en la calle Prat. Incluso las conté una por una y llegué a comprobar que en sólo dos cuadras existen más de 350 máquinas.

Según pudieron explicarme, este tipo de aparatos se rige por una ley de casinos que las califica como juegos de destreza. De ello deriva que quien juega en este tipo de maquinitas y gana no es una persona con suerte, sino alguien que presiona un botón de una manera muy inteligente y gana dinero fácil.

Para comprobarlo con mis propios ojos, metí una moneda y presioné un botón. Lo curioso es que jamás en la vida había jugado, por lo que desconocía (y sigo sin entender) el procedimiento a seguir, pero por cosas de suerte de principiante, mi moneda se transformó en muchas más, de manera que considero que estas máquinas son netamente de azar.

Al encontrarme en uno de estos lugares que podrían calificarse como pequeños casinos por sus alfombras rojas, sus luces tenues y sus vidrieras opacas para evitar que uno perciba el avance del día, pude observar a mi alrededor a personas que sin duda alguna apostaban mucho dinero, perdiéndolo -en la mayoría de los casos- en pocos minutos.

Según me comentaron autoridades municipales, está comprobado que la ludopatía en la comuna de Quillota va en crecimiento y los locales con máquinas tragamonedas, también. Además, no sólo pueden encontrarse en el centro, sino también en cualquier almacén de barrio.

Debido a que no hay ley que prohíba estas "máquinas de destreza", las autoridades no pueden hacer nada para evitar la instalación de las mismas. Además, la astucia lleva a que la gran mayoría de los locales obtenga patente como "confitería". Si no es de amables que al lado de la caja tengan una pequeña vidriera con dulces, chicles u otras golosinas. Es que el ganar cerca de 50 mil pesos al día por cada máquina es bastante alentador.

En el Congreso hay varias propuestas de leyes que descansan en algún cajón, a la espera de ser promulgadas. Estas podrían dar mayor autoridad a los municipios para poder actuar en contra de las máquinas tragamonedas y evitar que continúe creciendo el número de ludópatas.

Este es un tema que tiene que resolverse ahora, y si el municipio no cuenta con las herramientas legales para poder hacerlo, deberían ser las organizaciones sociales, como las juntas de vecinos, las que se manifiesten en contra de estos "mini casinos" que están arruinando la salud sicológica y el bolsillo de sus habitantes.



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