EL Observador

10:33 hrs. Martes 10 de abril de 2012 José Antonio Olaeta Coscorroza

En medio de la sequía

José Antonio Olaeta Coscorroza / Decano Facultad de Agronomía PUCV

Como se ha discutido latamente en la prensa, la sequía que nos afecta y que abarca desde Coquimbo hasta la Araucanía tiene consecuencias tremendamente negativas para la agricultura.

"El agua es vida", sin ella no hay producción y su falta hace reducir sustancialmente los rendimientos y la calidad de los frutos. Es así, que la Provincia de Petorca se ha declarado zona de catástrofe, dada la escasez del recurso. De igual manera otras provincias de la región, como Quillota, también están sufriendo la falta de agua, lo que limita el desarrollo de los cultivos afectando la producción y los volúmenes de venta.

La sequía ha hecho que cultivos tradicionales de la región, como el palto, vean reducidos los volúmenes de producción, ya que hay predios donde hubo que rebajar los árboles para soportar la escasez de agua sin perder totalmente el cultivo, y en aquellos huertos donde aún hay agua, los calibres se han visto afectados y la exportación se redujo en un 4% respecto al año anterior. Por otro lado, los menores volúmenes de producción han hecho que los precios internos de la palta se eleven, reduciendo aún más el interés en la exportación.

En otros cultivos como son los duraznos conserveros, la sequía ha afectado la calidad de la fruta al producirse fruta con pulpa sin jugo y con cambios de coloración, así como una reducción considerable de los calibres, hecho que afecta la calidad de la materia prima para la agroindustria.

En uvas ha ocurrido otro tanto al producirse, por efecto de la falta de agua, un mayor porcentaje de bayas con calibres más pequeños aumentando el rechazo de fruta. Incluso este descarte, que normalmente se ocupa para abastecer la agroindustria elaboradora de pasas, es de inferior calidad logrando pasas con más piel y por lo tanto más fibrosas. Los tomates y pimentones para la agroindustria, cultivos demandantes de agua, redujeron también drásticamente la superficie plantada y por lo tanto el volumen procesado de estos frutos fue menor.

Esta es una muestra de la incidencia de la sequía en algunos cultivos cuyo destino, de una u otra manera, son la exportación, afectando el ingreso de los agricultores.

Esta situación de sequía, que lleva ya cuatro años, nos debe hacer avanzar hacia una solución permanente que no limite la producción y debemos partir, creo, mejorando la distribución del agua existente y, como ya se ha informado, hacia la construcción de embalses y otras obras de ingeniería que reduzcan el riesgo de no contar con este vital elemento.

Si este problema subsiste, en los próximos años veremos que nuestra región perderá su liderazgo como productora y exportadora de frutas y deberá orientar su desarrollo hacia otros sectores de la economía.



Portadas El Observador


 
 

Casa Matriz
La Concepción 277. Casilla 1 - D.
Quillota, V Región, Chile.