EL Observador

12:03 hrs. Viernes 17 de febrero de 2012 Dra. Verónica Gattini

La bipolaridad

Dra. Verónica Gattini / Médico Psiquiatra

La discapacidad de origen psiquiátrico implica menor escolaridad y menos ingresos en lo económico, todo lo cual va de la mano con la pobreza y la marginación social. Hacer el diagnostico correcto y otorgar tratamientos adecuados son a la vez un imperativo ético y un manejo correcto de los recursos en salud.

5 a 7 de cada 100 personas sufren de diabetes. De 5 a 7 de cada 100 personas sufren de depresión bipolar. La conclusión evidente es que existen tantas personas enfermas de depresión bipolar como personas enfermas de diabetes.

Es frecuente ver al paciente bipolar con diagnósticos errados de: esquizofrenia, depresión unipolar, déficit de atención, o problemas de personalidad

A diferencia de la diabetes, la depresión bipolar debuta en los primeros años de la vida. Crecer bajo el influjo de una bipolaridad da por resultado un niño o joven inestable en lo emocional y con una tendencia a actuar con impulsividad. Las consecuencias esperables son problemas de conducta, mal rendimiento escolar, tendencia a sufrir accidentes, sexualidad precoz, y consumo de sustancias adictivas.

¿Qué es la bipolaridad? Es un tipo de depresión heredable. Los estudios genéticos han permitido identificar a los genes responsables del cuadro. La bipolaridad es una enfermedad médica, no una invención de la psiquiatría, tampoco es una debilidad del carácter.

El paciente bipolar es por lo general una persona con síntomas depresivos, y a lo que se agrega algún grado de hipomanía o pequeña euforia. Una mínima parte de los pacientes presenta un cuadro de euforia o manía evidente.

La bipolaridad es una enfermedad de buen pronóstico, de tratamiento fácil y seguro. El tratamiento médico otorga estabilidad completa en la mayoría de los casos. Convivir con una bipolaridad resulta simple. Sólo se requiere un tratamiento farmacológico adecuado y hábitos de vida saludables.

Se debe sospechar este cuadroen aquellos pacientes con tratamiento psiquiátrico que no mejoran. Existe un universo importante de pacientes bipolares no diagnosticados o maltratados.

Tener una bipolaridad es tan probable como tener diabetes y al aparecer en las primeras etapas de la vida urge considerarla como una posibilidad real. El problema es cuando las personas asumen el diagnóstico como un insulto y se niegan a tomar fármacos. El problema es mayor cuando los padres deciden por sus hijos y los privan de los tratamientos necesarios.



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