EL Observador

9:51 hrs. Martes 11 de abril de 2017 Roberto Silva Bijit

Loteos ilegales y ocupaciones causan graves daños al desarrollo de nuestras ciudades

Una compleja situación están viviendo nuestras ciudades, ya que desde hace muchos años hay personas que compran los 5.000 metros que corresponden a una parcela de agrado en sectores rurales y los subdividen en lotes de 10 o más pequeñas propiedades, saltándose las normas legales que señalan que en ese tamaño de terreno sólo cabe la casa principal y una casa de un cuidador.

Los problemas más graves se han producido en los sectores costeros de las comunas de Papudo y La Ligua, aunque también viven estas situaciones las comunas de Concón, Quintero y Puchuncaví.

En todo caso, a lo largo de toda la costa norte chilena, el desastre con la ocupación ilegal y la compra de miniterrenos ha sido varias veces presentado como un escándalo a través de los medios de comunicación. Hay verdaderas "ciudades balnearios" levantadas con esta forma de loteo ilegal, que con el paso del tiempo y la falta de control municipal y judicial, terminan por establecerse.

El daño ya es irreversible y en muchas playas de nuestra costa, será casi imposible revertir la situación, debido a que las órdenes de demolición -que es lo que corresponde- muchas veces no se realizan por factores políticos, aunque este no es el caso de Papudo, donde ya se han ordenado demoliciones.

También las ocupaciones ilegales o tomas (parientes directos de los loteos ilegales) causan estragos en la planificación de las ciudades de nuestra zona, especialmente en sectores rurales.

La Municipalidad de Papudo, con visión de futuro, pensando en el turismo y en un desarrollo armónico de su costa, apegándose a las normativas vigentes, presentó una denuncia en tribunales contra quienes aparecen como responsables de la creación de asentamientos urbanos en sectores rurales fuera de toda regulación.

Esto mismo, si no es controlado, dará paso a poblaciones en el entorno rural de muchas ciudades, en las que con tres o cuatro terrenos de cinco mil metros pueden levantar una población, con todas las consecuencias dañinas a la salud de esos pobladores que viven sin agua, luz ni alcantarillado.

La denuncia fue investigada por la Fiscalía después que los cinco acusados adquirieran predios agrícolas y los vendieran por lotes, negocio mediante el cual lograron conformar una población de 600 casas en el sector de El Tome.

Hecha la investigación la Fiscalía comprobó la veracidad de los antecedentes entregados por el municipio de Papudo y presentó una acusación contra esas personas, que están vinculadas a empresas inmobiliarias que vendieron los terrenos, por los delitos de loteo ilegal y estafa. El primer delito está claramente contemplado en la Ley General de Construcciones y Urbanismo. Las tierras afectadas, según el Plano Regulador Intercomunal, tienen solo destino silvoagropecuario y no pueden ser subdivididas.

Sin embargo, fueron subdivididas y entregadas no con título de dominio, sino con "derechos", que es una manera de hacerle el quite a la ley.

Y aquí viene lo peor.

El Tribunal Oral de Quillota absolvió a las cinco personas que fueron acusadas por el municipio de Papudo de originar villorrios ilegales. La explicación del fallo es que existe "ausencia de calificación jurídica de los hechos acreditados". Falta de pruebas sobre algunos hechos, ya que si bien la acusación prueba la ocurrencia de los hechos antes aludidos "estos no pudieron subsumirse en ninguna de las figuras penales atribuidas por los acusadores". (¡Plop!)

Es tan grave la consecuencia del fallo, que deja en libertad de acción a 800 familias que han adquirido terrenos agrícolas para viviendas a través de los loteos ilegales en las comunas de La Ligua y Papudo. Y como si fuera poco, en la población irregular de El Tome podrían llegar a vivir 12 mil personas, si se siguen vendiendo diez sitios por hectárea.

Esperemos que el abogado Rafael Almarza, que representa al municipio, pueda recurrir de nulidad ante la Corte de Apelaciones y salvar a nuestras ciudades de los loteos ilegales. Esperemos que la justicia sea más justa.



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