EL Observador

8:40 hrs. Viernes 17 de marzo de 2017 Roberto Silva Bijit

La urgente necesidad de crear una Policía Municipal a nivel nacional

La ceguera de los políticos en general y especialmente del gobierno, quedó al descubierto con la inteligente decisión del alcalde de Calera de Tango, Erasmo Valenzuela, de crear la Policía Municipal en su comuna.

Todos se le fueron encima, menos los vecinos, que lo único que quieren es más seguridad. Valenzuela es un independiente apoyado por la Nueva Mayoría, que ha sido elegido por cuarta vez el año pasado.

La seguridad es, por lejos, la mayor preocupación actual de los chilenos. Todas las encuestas lo ratifican. El temer a ser asaltado en la calle, la casa o el trabajo ha crecido a niveles nunca vistos. Por un lado, los reclamos son contra la ineficiente legislación en la que nos mantienen los parlamentarios, preocupados del refichaje, las primarias, las secundarias y tantas otras cosas que solo les importan a ellos. El otro reclamo fuerte es contra de las policías, que muchas veces tienen una reacción lenta, debido a la falta de recursos, pero especialmente a la falta de personal.

¿Dónde están los carabineros?

Resolviendo problemas con los delitos, es verdad, pero también están sacando partes porque una señora se estacionó cerca de la esquina, porque alguien mete bulla en la noche, repartiendo correspondencia del tribunal, certificando domicilios y un sinfín de tareas que no están relacionadas con enfrentar a los delincuentes, sino a multar las faltas de los vecinos y a funciones administrativas.

Si existieran dos tipos de policías, todo sería más eficiente. No se necesita ser carabinero para sacar un parte por una falta de tránsito (igual lo hacen los inspectores municipales) ni para certificar un domicilio. Perfectamente esas funciones se las podrían entregar a la Policía Municipal y ellos trabajar frenando la delincuencia y asistiendo a actos donde hay delitos, en el campo que sea.

En muchos países de Europa funciona perfectamente la Policía Municipal. "El Observador" hace diez años planteó el tema, algunos legisladores reaccionaron, pero se olvidaron pronto. Entrevistamos a miembros de la Policía Municipal de España y sus planteamientos eran concordantes con las necesidades de Chile.

Con la aparición de la Policía Municipal de Calera de Tango se ha producido una reacción de Carabineros y del gobierno, pero están achicando el tema al uso del nombre "policía", no al gran tema de fondo que está en juego.

El alcalde Valenzuela estaba en presencia de un accidente de tránsito el día 12 de diciembre del año pasado, esperando que llegaran los carabineros. Después de mucho esperar, los uniformados se bajaron de un bus del recorrido de Calera de Tango. Encontró que era vergonzoso y decidió actuar.

Contrató a tres ex uniformados, dos PDI y uno de Carabineros, todos de excelentes carreras profesionales, les puso uniforme, chaleco antibalas, les compró una camioneta último modelo y los hizo iniciar la marcha blanca del sistema. Los tres están autorizados para portar armas como ex uniformados que son, por lo tanto en sus recorridos llevan unas imponentes pistolas 9 milímetros, con las que se hacen respetar. Los vecinos están agradecidos y contentos con la medida. El alcalde hizo todo en un marco de legalidad. Carabineros lo acusó al Ministro del Interior y a la Contraloría.

Resulta increíble que este tremendo tema país, en vez de ser abordado como gente grande por las autoridades de la nación, lo estén reduciendo a pequeños asuntos sin importancia.

Necesitamos mirada de cóndor y no de ratón para comprender el valor que tendría en nuestra institucionalidad y en la seguridad de todos los chilenos, la creación de una Policía Municipal amparada o formando parte de Carabineros.



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