EL Observador

16:51 hrs. Viernes 07 de octubre de 2016 Juan Carlos Reyes Morales

El gran amor por la camiseta en los clubes del fútbol amateur

Hace algunos días, dos instituciones deportivas del fútbol amateur quillotano vivieron quizás el momento más triste de toda su larga historia deportiva y donde las lágrimas afloraron en varios de sus integrantes.

Primero fue el voraz incendio que afectó la casa del cuidador y la sede ubicadas a un costado del campo deportivo del club Juventud El Bajío.

Las llamas arrasaron con todo y las pérdidas para la institución deportiva fueron casi totales, ya que además fue consumida la implementación deportiva que se encontraba en el lugar.

Sin embargo, apenas pasó la tristeza, rabia e importancia al ver todo destruido, apareció el pundonor y las ganas de levantarse. Los propios jugadores, socios y dirigentes del club, comenzaron a trabajar para reconstruir y recuperarlo todo rápidamente.

Ello sumado al aporte entregado por varias personas y el municipio, permitió que rápidamente la sede se levantara de entre las cenizas para permitir que todo volviera a la normalidad.
Por ello el incendio pasó a ser sólo un mal recuerdo demostrando una vez más el gran amor por la camiseta amarilla que tienen los "bajianos".

Pero pasaron sólo algunas semanas, cuando otro club del fútbol amateur recibió un duro golpe. Ahora se trataba del Club Deportivo Estrella de Boco, cuyos integrantes vieron llegar una mañana a un receptor judicial que desalojó su campo deportivo, el que ocuparon por cerca de 65 años y donde varias generaciones que integraron el club, tuvieron la oportunidad de jugar y divertirse en ese lugar.

Nuevamente las lágrimas, sobre todo entre las damas y niños del tradicional club del fútbol agrícola, evidenciaron la tristeza al ver cómo se quedaban sin el lugar que por más seis décadas les albergó y por el cual han manifestado que seguirán luchando.

Ambos casos dejan en evidencia la necesidad de contar con aportes y apoyo financiero del Estado, para que no solamente sea el amor a la camiseta de sus socios el que les permita seguir manteniendo la infraestructura de sus clubes, la misma que tanto les costó conseguir y que por distintas circunstancias pueden perder de un momento a otro.



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