EL Observador

11:31 hrs. Martes 21 de enero de 2014 Francesa Canala Pechennino

El doble status en el comercio local

Francesa Canala Pechennino / Presidenta Cámara de Comercio y Turismo de Quillota

En la actualidad los inmigrantes han llegado a suplir una fuerza laboral que se ha visto atraída por el empleo ofrecido por las grandes mineras. Esta situación tiene a muchos trabajadores de la zona en las faenas del norte, dejando de lado las opciones locales o las posibilidades de emprender nuevos negocios. En ese sentido, los inmigrantes han llegado a suplir una falencia muy grave para nosotros.

Pero lamentablemente, la mayoría se ha incorporado al comercio de Quillota -y no por culpa de ellos- con permisos de comercio ambulante y eso claramente afecta al comercio local, porque tienen las mismas facilidades, pero con autorizaciones diferentes, las cuales pagan otros costos -entendiendo que un permiso de ambulante, es para alguien que tiene un problema social-. Se trata de una situación muy penosa porque debido a esos permisos, se le quitan las plazas de trabajo a personas que son de Quillota. Por lo tanto, la situación va en desmedro de quienes tienen problemas reales y forman parte de la comunidad hace mucho tiempo.

Hay que dejar en claro que no se trata de que los comerciantes inmigrantes no respeten la legislación vigente, sino que vienen a aprovechar el concepto de permiso social. Este problema pasa por las autoridades locales, quienes hacen respetar la legislación vigente y, sin embargo, están concediendo estos permisos con criterios poco claros.

Otro factor a considerar es que los extranjeros que se desempeñan en comercio constituyen una isla en el gremio, se relacionan solo entre ellos mismos, salvo algunas excepciones, pero la mayoría se ha introducido en Quillota con ferias libres o con máquinas tragamonedas, representando a un tipo de comercio alejado de nuestros conceptos y desplazando a los antiguos establecimientos locales que han caracterizado a la ciudad. Desgraciadamente, lo que sucede en Quillota es una realidad del país. Los inmigrantes introdujeron sus costumbres al comercio local, lo que se les ha permitido libremente y, además, con permisos diferentes.

La Cámara de Comercio y Turismo de Quillota persigue que tanto comerciantes como autoridades locales, puedan trabajar cumpliendo las mismas normas, generando una competencia leal.

Lo que pretendemos es que todos se rijan por las mismas reglas ya que de esta manera las cosas marcharían mejor, pero cuando hay unos pocos amparados por la autoridad local sobre una base incomprensible, para soslayar las leyes y saltarlas de alguna manera, eso es lo que no entendemos, porque de esta manera los inmigrantes principalmente, están siendo beneficiados por sobre el comercio local.



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