EL Observador

18:56 hrs. Viernes 25 de octubre de 2013 Fernando Gazmuri Méndez

Día del Bastón Blanco

Fernando Gazmuri Méndez / Relacionador Público Club de Leones de Villa Alemana

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Hace unos días se celebró en todo el mundo el Día del Bastón Blanco, el cual identifica a los ciegos y deficientes visuales y les permite desplazarse en forma autónoma. Sus peculiares características de diseño y técnica de manejo facilitan el rastreo y detección oportuna de obstáculos que se encuentran a ras del suelo.

Conozcamos algo de su historia. Por iniciativa del Club de Leones, durante la celebración de su Convención Internacional, realizada en 1931 en Toronto, Canadá, el abogado Donald Schuur promovió el uso del bastón blanco entre los faltos de vista, llevándose a cabo una intensa campaña de información entre la ciudadanía sobre apoyo vial a los ciegos, a la par de un programa de recaudación de fondos para la adquisición de bastones que serían donados a quienes así lo requirieran; y tiempo después, en 1964, se instituyó el 15 de octubre como El Día Mundial del Bastón Blanco.

Todo comenzó una vez concluida la Segunda Guerra Mundial, en el hospital de Valley Forge Veteranos en Pennsylvania, Estados Unidos, durante la realización de un programa de rehabilitación para militares ciegos. El sargento Richard Hoover, director de Rehabilitación Física, Orientación y Recreación advirtió que los carentes de vista se desplazaban con ayuda de bastones que les servían como apoyo, pero que no les permitían anticipar los obstáculos que encontraban a su paso. De este modo, creó un bastón liviano, con un tamaño simétricamente proporcional a la estatura media de la persona. Determinó que fuera blanco con la parte inferior de color rojo, convirtiéndose desde entonces en símbolo universal de la independencia y libertad para el desplazamiento de las personas con discapacidad visual.

Generalmente se elabora con tubos de aluminio plegables entre sí mediante un resorte elástico. En la parte superior, la empuñadura es de goma, lo cual permite tomarlo con soltura y mayor comodidad. En el extremo inferior tiene una puntilla con un deslizador metálico rodante.

Nuestras ciudades no son amigables para las personas con discapacidad visual por los diversos obstáculos que deben sortear al caminar por sus calles e incluso en Villa Alemana no se cuenta con sonorización en los semáforos que avise la luz verde. Como Club de Leones, esperamos que pronto se pueda implementar este sistema que no solo ayudará a los ciegos, sino también a los adultos mayores e incluso a quienes estén distraídos al cruzar por las calles cada vez con mayor tránsito vehicular.



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