EL Observador

17:00 hrs. Jueves 17 de octubre de 2013 Miguel Mellado Espinoza

Año 2050 y crecimiento urbano: necesitamos ciudades vivibles

Miguel Mellado Espinoza / Director Esc. de Ing. en Construcción Universidad Central

La ONU establece que para el año 2050 más del 70% de la población estará concentrada en grandes zonas urbanas.Cómo resolver el dilema y qué implicancias tiene el fenómeno es lo que debemos plantearnos.

Las migración campo -ciudad es un proceso que se genera desde el siglo XX. Ante ese escenario, las administraciones de las ciudades deben comenzar a pensar en cómo será el crecimiento en términos de altura o extensión. Hoy en día no tenemos los mejores ejemplos; el crecimiento indiscriminado de las ciudades en extensión ha provocado la pérdida de terrenos agrícolas hasta unir ciudades, incrementando los costos de transportes y de servicios básicos.

Ir hacia arriba asoma como una solución factible para hacer frente a la sobrepoblación de las urbes. El crecimiento debe ser en altura y una idea toma fuerza: el bien común debe estar por sobre el bienestar individual.

Nos guste o no, la próxima renovación urbana incrementará la altura de las edificaciones, sean oficinas o viviendas. Será entonces cuando las bondades que presenta la vivienda en extensión, deberán ser sopesadas respecto al impacto que representen para los demás ciudadanos.

El desafío será compatibilizar la edificación en altura con el desarrollo de las personas. Las nuevas urbanizaciones y las renovaciones de sectores urbanos deben incorporar dos factores: densificación y ciudad vivible. Deben integrarse espacios con áreas verdes y en los edificios se debe considerar el ahorro energético y el aprovechamiento de las aguas lluvia.

El fenómeno planteado por la ONU es una alerta que incide en las políticas de gobierno y las insta a considerar diseños eficientes de vías urbanas, mejoramiento del transporte público y ordenamiento territorial.

Además, las exigencias que los planificadores urbanos incorporen no podrán diferenciarse según el sector socioeconómico al que ese proyecto esté pensado. Los gobiernos tendrán que incluir subsidios dirigidos a la incorporación de esos requerimientos en edificios destinados a sectores más pobres; de no ser así se continuará ampliando el radio de la ciudad con índices de discriminación en aumento y con sectores de menores recursos que pagarán los costos de una ciudad sobrepoblada: altos precios del transporte, tiempos de viajes eternos y muy mala calidad de vida.

¿Existe tecnología constructiva para edificar en mayores alturas? Sí. Y existen mejoras en la calidad de los materiales y de los diseños, innovaciones en nanotecnología y mayor calidad de control de procesos, respecto a años anteriores.

Todo lo mencionado debe implementarse prontamente y no a pocos años del 2050, cuando sea cada vez más complejo hacer frente a situaciones que hoy parecen relativamente simples, pero que mañana podrían ser sólo un buen recuerdo.



Portadas El Observador


 
 

Casa Matriz
La Concepción 277. Casilla 1 - D.
Quillota, V Región, Chile.