EL Observador

18:26 hrs. Lunes 07 de octubre de 2013 Nolasco Morales Morales

Tapizados de Propaganda y Mentiras

Estamos en época electoral y nuestras calles se tornan multicolores, llenas de las llamadas "palomas" que tapizan postes del alumbrado público, árboles y demás lugares. Solo seis semanas nos separan de una nueva elección, pero la campaña comenzó hace rato en Quilpué, Villa Alemana y en el interior. Sin embargo la ley establece que el plazo para realizar todo tipo de propaganda y publicidad electoral parte desde el trigésimo y hasta el tercer día anterior a la elección. Cabe destacar que para las próximas Elecciones Presidencial, Parlamentarias y de Consejeros Regionales, el período se extenderá entre el viernes 18 de octubre y el jueves 14 de noviembre del año en curso, incluyendo ambas fechas (artículos 30, 31 y 32.LeyN°18.700).

Si chequeamos la comuna Villa Alemana, nos damos cuenta que después de varias semanas de apogeo propagandístico el municipio ordenó el retiro de todo tipo de propaganda política en especial de la Nueva Mayoría, haciendo cumplir en parte la ley electoral. En Quilpué fue todo al revés, pero en menor escala, para no quedar en mala con nadie. Pero el problema es el gasto que genera a los municipios el retiro de toda esta propaganda; después de las elecciones nadie se hace responsable de esta y el compromiso por parte de los candidatos de retirar todo tipo propaganda una vez que finalicen las elecciones, ni hablar. Habrá compromisos de todos los sectores, empeñarán su palabra y cuántas otras cosas más, pero sabemos que en la práctica no se cumplirá, basta mirar algunos sectores de nuestra ciudad donde aún existe propaganda de otras campañas y con candidatos que incluso ahora vuelven a postular a un cargo de representación popular.

Como a todos estos candidatos que tapizan nuestras comunas les facturan lo gastado dentro del plazo que indica la ley, digamos entre el 18 de octubre y el 14 de noviembre, en pocas palabras estas inversiones -millonarias de algunos y otras de menor escala- las pagamos todos.

Pero quizás lo más lamentable sea que las mismas ofertas se repitan una y otra vez a pesar del paso del tiempo y esto nos convoca a plantearnos votar o abstenernos en las próximas elecciones. No es una labor que escape a la reflexión de muchos y las razones sobre las cuales basan sus argumentos pudieran ser diversas y tienen un peso considerable después de ver tanto despilfarro de dinero.

Llegará el momento en que nuevamente nos preguntaremos, como siempre, el cuento de si que todo cambiará al votar por ellos. Volvemos ver las mismas caras que se repiten el plato, nos encontraremos con pocas caras nuevas y a su vez caras que en su momento metieron las manos en la plata de todos y ahora aparecen como verdaderos santos, con discursos florecientes que ni ellos se creen y todo esto será suficiente para que los ciudadanos decidan si asistir a las urnas o se queden al margen desencantados nuevamente.

Pero no hay que desanimarse. Si usted quiere que las cosas mejoren, participe. Es la única manera. En un país donde abundan los mentirosos y los autoritarios, sólo nos va a salvar la democracia. Ahora vaya, vote, raspe y gane ¿Cuál es su opinión?



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