EL Observador

18:43 hrs. Lunes 02 de septiembre de 2013 Eduardo "Yayo" Castro Urrutia

¿De qué festival me hablan?

El Festival del Huaso de Olmué fue durante muchos años, el principal festival de canciones de raíz folclórica del país, una gran oportunidad para que los autores y compositores de nuestra música pudieran mostrar su trabajo en un gran escenario y para todo el territorio a través de la televisión y ese era uno de los objetivos fundamentales de tan magno evento.

Recuerdo que entre los años 1975 y 1980 se suspendió la competencia folclórica en el otrora gran festival de la Canción de Viña del Mar. ¿Y qué hicieron los folcloristas de la época? Se trasladaron en masa al Festival del Huaso, que los acogió con sus brazos abiertos; incluso, recuerdo haber escuchado al eximio arpista chileno Alberto Rey, haber dicho: "Nos echaron de Viña y nos vinimos para acá" y al año siguiente ganó la competencia una de las más hermosas tonadas que se han escrito, "Viva Chile", del porteñísimo y admirado Lucho Bahamondes Alvear.

Por mucho tiempo fue un gran festival de canciones inéditas. Pero como todo evento de calidad, la ambición de la TV, le hizo cambiar las bases, primero reduciendo el número de canciones en competencia, luego intentando eliminar la palabra "Huaso" para dejarlo como "El festival de Olmué" así, a secas, cambiando, también el maravilloso escenario costumbrista y fijo que poseía, para dejar uno parafernálico, lleno de luces, brillo y colorido que nada tiene que ver con el sabor nuestro, los artistas folclóricos chilenos, los invitados al show, fueron latinoamericanos en una primera etapa y del género internacional en música popular posteriormente. Y la verdad es que actualmente, cuesta encontrar un huaso en ese deformado Festival, y cada año se "inventa" una nueva y genial modalidad que no abre espacio a los creadores de música de raíz, que fue el objetivo original del festival.

Con los años se transformó en una competencia de homenajes: primero de canciones famosas que, entre paréntesis, ninguna relación tenían con ese festival; luego fueron canciones de Violeta Parra; después, un homenaje a Valparaíso, donde no participó ningún porteño; y ahora serán canciones de Los Jaivas, en homenaje a sus 50 años de carrera.

Qué camino más equivocado y todo por la cochina sintonía. Por eso, se debe felicitar al Festival "Limache vive el Folclore", un festival pequeño, sin tanto incentivo monetario, pero de excelente organización y una orquesta de primera. El Festival de Viña, no existe en competencia de canciones y mantener el folclore ahí resulta una falta de respeto para el mismo, y el Festival del Huaso, está a medio morir saltando.

¿Qué espera Quilpué .entre Viña y Olmué- para hacer un gran Festival? Les aseguro que existe un gran espacio para hacerlo.



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