Esa parece ser la frase que mejor calza al enterarnos de las malas calificaciones que logró un número no despreciable de futuros docentes, recién egresados o en el último semestre de la carrera de Pedagogía de las diferentes instituciones superiores, que voluntariamente participaron el año 2009 en la Prueba de Evaluación Inicia, cuyos preocupantes resultados se dieron a conocer hace un par de semanas, en donde se informa que un porcentaje importante de ellos, no lograron responder un mínimo satisfactorio de las preguntas que se referían a materias que enseñarán en su futuro profesional como educadores en las escuelas básicas y jardines infantiles de nuestro país.
Las posibles respuestas a los bajos rendimientos obtenidos en dicha prueba las podemos encontrar en parte, viendo los antecedentes que se encuentran en el portal del Ministerio de Educación, correspondiente al Programa para la Formación Inicial Docente. Allí vemos que los estudiantes que ingresan a la carrera de Pedagogía lo hacen con puntajes en la PSU bajo los 480 puntos y sólo un 11% con puntajes sobre los 550, la mayoría de ellos, un 89%, proviene de establecimientos municipalizados y particulares subvencionados y sólo el 11% restante proviene de establecimientos particulares pagados.
Este programa de evaluación INICIA, pretende encontrar datos para mejorar la calidad de la formación docente y allí se muestra un acabado detalle de otras variables, como la escolaridad de los padres, las notas obtenidas durante su carrera, etc. Y al final todo nos indica que las instituciones formativas en el área docente, no logran hacer el milagro de transformar el carbón en diamante, es decir malos alumnos en su formación básica y media, resultan en malos alumnos en su formación profesional y también serán elementos carentes de idoneidad en su futuro desempeño como formadores de nuestros hijos. Lo más preocupante es que las fallas más frecuentes se encuentran en el área de las matemáticas y de la comunicación escrita, donde la ortografía y el vocabulario son los temas peor evaluados.
¿Soluciones? Hasta ahora no se ven en el futuro cercano. Esta es una cadena difícil de romper sin entrar en una reforma profunda a todo nivel y para eso se requiere voluntad política y visión de futuro, cosa que parece no importarle a demasiadas personas, aunque en realidad, la verdad sea dicha, todo el desarrollo y el futuro de este país depende de ello.
Publico el: 25/05/2010 15:33
El que sabe, sabe, y el que no sabe… ¿enseñará?







